
He podido leer que el título de este tomo recopilatorio, "Dirty" en inglés, y que hace el número 12 de la colección, es un guiño al film "Doce del Patíbulo" (Dirty Dozen, en inglés) - e
n todos los recopilatorios, Azzarello enlaza los títulos de los tomos con el número de orden correspondiente, por ejemplo: "Six Feet Under" (6) o "First Shot, Last Call" (1)- ; no en vano, según ha declarado el guionista en alguna ocasión, el Agente Graves - aquí a la derecha - está inspirado en el actor protagonista de esa película, Lee Marvin (y también en un abuelo del autor).

Los que no conozcais la serie, no puedo más que recomendaros con todas mis fuerzas que os hagáis con ella sin falta. Si os gusta el género negro o policíaco, las películas y series de gángsters, las historias de tipos duros, antihéroes y perdedores, garitos y tugurios, alcohol, tabaco y mujeres fatales, sin lugar a dudas este es vuestro cómic. Brillantes diálogos con ecos tarantinianos y personajes con un carisma poca veces visto - aunque la mayoría, son o pobres diablos o unos auténticos hijos de puta sin ningún tipo de escrúpulo a la hora de apretar el gatillo o vender hasta a su propia madre si llega el caso -, violencia, sexo, luchas de poder y complicadas tramas conspiratorias, hacen que te mantengas en vilo, al acecho de lo que pueda pasar, atento a no perderte ningún detalle, que en apariciencia puede resultar banal, pero que luego descubres que tiene su importancia en el desarrollo de la trama, en un trabajo de guión impecable.
¿Que harías tu si un enigmático agente (Graves) de una secreta organización te ofreciera un maletín con una pistola y 100 balas irrastreables y la convicción de que todos tus actos serán convenientemente ocultados, y pruebas irrefutables sobre la persona que te jodió la vida? Ese es el dilema moral con el que se inicia la serie, que en principio parecía formada por historias autoconclusivas, pero que en realidad existe una complicada trama que subyace en el fondo, estando entrelazados todos los personajes de esos arcos argumentales autoconclusivos, una trama que incluye a una siniestra y antigua organización llamada el Trust, y sobre todo que contiene un misterio que todavía está sin resolver: ¿Qué coño ocurrió en Atlantic City con Graves y sus hombres, los llamados milicianos (Minutemen, en el original), encargados de mantener la paz entre las 13 familias que forman el Trust y de impartir justicia si llega el caso? Y sobre todo ¿cuales son las motivaciones y objetivos del misterioso agente Graves?

Azzarello demuestra nuevamente su maestría para este contar tipo de historias, y mientras la trama va avanzando lentamente hasta su desenlace, tiene tiempo para presentarnos sórdidas y crudas historias de tinte social al margen de la historia principal (cuya dureza, proviene principalmente porque no difieren mucho de la realidad de la sociedad actual), recuperar antiguos personajes secundarios que creíamos olvidados y que no iban a participar en el desarrollo de la trama principal y además presentar otros nuevos (como ese nuevo asesino profesional semi-retirado, Will Slaughter, que promete dar mucho de sí ).
¿Y que decir del argentino Eduardo Risso? Pues que sus dibujos me encantan, cada día son mejores, y en definitiva son una auténtica gozada. Sinceramente, no puedo imaginarme esta serie y estos personajes con los lápices de otro dibujante, sería una completa e imperdonable herejía, pues el dominio del encuadre y los claroscuros, así como su minucioso detalle y la fuerza y expresividad de sus dibujos, le quedan como un guante al tono de la serie.
Si a ello le añadimos el excepcional trabajo de la colorista Patricia Mulvihill y las magníficas portadas de Dave Johnson, no queda sino concluir que nos encontramos ante una auténtica joya del cómic, que no puede faltar en la colección de todo buen aficionado al género.
1 comentario:
Ese error de tipografía hará que este comic alcance un alto valor material.
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