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miércoles, 10 de julio de 2013

Reseña Concierto: The Delta Saints

El pasado martes 2 de julio tuve la fortuna de asistir al extraordinario concierto que The Delta Saints ofrecieron en la sala La Ley Seca de la capital aragonesa. Un concierto de esos que recordaré toda mi vida, de los que podrían entrar sin problemas a formar parte de mi particular top ten, y de los que sales con una sonrisa de plena satisfacción en la boca y con la sensación de haber visto en directo a unos tipos llamados a hacer cosas muy grandes dentro de la música y a los que probablemente no volverás a ver en salas de aforo tan reducido. Y todo por el módico, por no decir irrisorio precio de 8€. 


En una abarrotada sala, en la que ya no cabía ni un alfiler (tampoco es que quepan muchos, la verdad), apiñados como piojos en costura en las primeras filas, pude ver desenvolverse en el escenario a la joven banda de Nashville, Tennessee, como si estuviera en su local de ensayo o en una localidad VIP. La Ley Seca es una sala diminuta, eso sí - su aforo no creo que llegue a las 100 personas - pero ya quisieran muchas otras tener ese sonido (al final del concierto, el propietario nos decía, que su prioridad siempre había sido invertir en eso, y la verdad es que ha aprovechado y rentabilizado a las mil maravillas cada euro gastado, pues el sonido es de auténtico lujo). Pero vayamos al lío. 


Mi amigo Álvaro, al hilo de su proyectada extensa gira por tierras españolas, con nada menos que 19 conciertos, me habló en su día, de esta prometedora banda, que tenía una gran reputación en directo. Me recomendó su primer largo, "Death Letter Jubilee" (2012), así como sus dos anteriores EP's, "Bird Called Angola" y "Pray On". Me puse manos a la obra a escuchar sus discos, y me gustó su música de profundas raíces norteamericanas: rock sureño, blues, soul y algo de funk. Un magnífico vocalista, Ben Ringel, capaz de sonar afectado y tenue un momento y potente y desgarrador al siguiente, con una virtuosa banda y esa omnipresente y magnética armónica, a cargo de Stephen Hanner. No es que hagan nada nuevo - tampoco los Black Crowes y ahí los tenéis -, pero lo hacen rematadamente bien, su música suena tremendamente fresca y a la vez desprende un enorme respeto por los clásicos.


Eso sí, todo eso, como digo altamente recomendable, queda empequeñecido por el directo de estos fulanos, donde sus canciones toman una dimensión estratosférica. Leí en una reseña de este concierto, no recuerdo en qué blog, que el compañero en cuestión se planteaba un dilema tras ver tocar a The Delta Saints: durante un tiempo no podría escuchar sus discos porque le sabrían a poco, pues el estudio no hace justicia a esta banda. Comparto y suscribo íntegramente tal afirmación. Y eso que poco antes de entrar en la sala, Álvaro me dio una mala noticia, el encargado de la armónica no participaba en esta gira por problemas de salud y había sido sustituido por un teclista (Nate Kremer), que me hizo temer lo peor, pues el sonido de ese instrumento se me antoja fundamental en esta banda. Sin embargo, la tremenda descarga que ofrecieron sobre el escenario estos jovenzuelos, nos hizo pronto olvidar la ausencia de la armónica, y no sólo no se le echó en falta, sino que con el teclado, exploraron nuevos territorios y los temas alcanzaron una dimensión y unos matices hasta entonces desconocidos.


Abrieron el concierto con la magnífica "Liar", el primer corte de su excelente primer largo, y desde entonces nos atraparon hasta el final del show con su virtuosismo, sobriedad y compacto sonido sobre las tablas, pero a su vez, su  contagiosa energía, frescura, sencillez y actitud 100% rockera. Un lujazo de banda con la que además tras el show pudimos charlar brevemente y hacernos fotos con ellos. Durante su pletórico show fueron desgranando temas incluidos en sus trabajos como "Boogie", "Chicago", "Company of Thieves", "Voodoo Walk" "Pray On", "Jericho", el sugerente ritmo de "Drink it slow", las rockeras "Death Letter Jubilee" o "The Devil's Creek", la vibrante "Bird Called Angola", así como algún tema inédito, "Cigarette", o una impagable versión a ritmo de desgarrador blues del "Crazy" de Gnars Barkley - simple y llanamente acojonante -, para finalizar tras una hora y media larga de actuación con una de sus primeras canciones, "Momma", coreada por toda la sala. Vuestro tito Furi grabó, como pudo, porque la capacidad de maniobra dentro de la atestada sala era nula, un par de temas, que he subido a youtube y que aquí (arriba y abajo de este párrafo) os dejo. La imagen es una puta basura, pero el sonido creo que es bastante decente y os podéis hacer una idea de cómo fue la cosa.


La gira por nuestro país sigue hasta mediados de este mes, así que si pasan por vuestra ciudad, o por alguna localidad próxima, no os podéis perder a estos chicos. El que avisa no es traidor. Seguro que no os decepcionan.

3 comentarios:

Talibán dijo...

Qué envidia, lástima no haberme enterado. La próxima vez espero no faltar a la cita.

joseba dijo...

Tomo nota. Al día siguiente tocaban en Bilbao pero ando saturadillo de planes. El próximo no fallo.

La calidad de las imágenes una puta mierda, pero has pillado el momento que es la esencia brodel.

Un abrazo.En un rato me voy a ver a Charles Bradley que es un puto craz.

charlie furilo dijo...

Talibán: el fallo fue mío, tronco, por no llamarte al pensar que no estarías por la capital. Seguro que te hubiera molado mogollón (y además según me dijiste tú ya los conocías desde hace tiempo...)

Joseba: Sí, estuve hablando con el teclista en mi inglés macarrónico y me dijo eso. Le recomendé que se fuera a comer "pintxos" (no tapas) por el Casco Viejo y le diera al txakolí. Durante el concierto dijeron que habían estado todo el día dándole al tinto de verano y le dije que se dejará de mariconadas y que por allí pidieran kalimotxo...

¿la calidad de las imágenes? la cámara del puto "aifon" no da para más.

Ni puta idea de quien es el Charles Bradley ese ¿un alero de los New York Knicks?