
No grita... ni siquiera al final. Ni cuando el perro está harto de comida y las tripas de Kevin están desparramadas a todo su alrededor. Y no sé cómo, pero el muy hijo puta sigue vivo, mirándome fijamente.
Ni siquiera cuando cojo la sierra y termino el trabajo. ¡No suelta ni un solo grito!
Marv - "Sin City: The Hard Goodbye" de Frank Miller

